jueves, 22 de marzo de 2012
Damas a la Academia.
rsonal jubilado de la UC
Eva Rey ingresó a la Academia de la Historia del estado Carabobo
Mariely Mendoza / Foto: Angélica Hidalgo
“Es un gran honor, porque siento que han reconocido los años de sacrificio y de trabajo con archivos; muchos ven los documentos como piezas dormidas y guardadas en una oficina o en un lugar, pero no se le da la importancia a la información como lo hacen los países desarrollados.
La licenciada Eva Rey fue reconocida en su trabajo e ingresada como miembro correspondiente a la Academia de la Historia de Carabobo.
(Foto: Angélica Hidalgo)
La licenciada Eva Rey, personal jubilado de la Universidad de Carabobo, ingresó como miembro correspondiente a la Academia de Historia del estado Carabobo, en un acto protocolar celebrado en la Casa de la Estrella, presidido por el doctor Enrique Mandri Llanos.
Esta trabajadora estaba adscrita a la secretaría de la Oficina del Cronista de la UC; trabajó 12 años como asistente de investigación del doctor Guillermo Mujica Sevilla, tiempo en el que sirvió como asistente y le dio la oportunidad de manejar y revisar la información sobre esta casa de estudios.
Tras escuchar por largos años los relatos de la historia de Mujica Sevilla, a Rey se le despertó el interés por indagar en los archivos de la UC, que datan de 1892 a 1904. Este trabajo arduo le sirvió para escribir el libro Historias, símbolos y distinciones de la Universidad.
Hace 25 años, Eva Rey era la directora del Archivo Central de la UC y por, este motivo, varios miembros de la Academia le comunicaron la preocupación sobre la situación histórica de los archivos de nuestra alma máter. En esas reuniones a las que asistió, el punto central fue la historia del estado. A partir de allí, hizo grandes amistades que la propusieron para su ingreso a la Academia de la Historia.
“Es un gran honor, porque siento que han reconocido los años de sacrificio y de trabajo con archivos; muchos ven los documentos como piezas dormidas y guardadas en una oficina o en un lugar, pero no se le da la importancia a la información como lo hacen los países desarrollados, quienes usan esos datos en muchos casos para no repetir errores del pasado”.
Enrique Mandri Llanos, presidente de la Academia de la Historia, manifestó su complacencia y satisfacción al incorporar a esta profesional, sobre todo porque hay pocas mujeres dentro de la institución. “Es una forma de dar a conocer la investigación a través de la renovación del personal”.
“Esta institución cuenta con personas valiosas con el estímulo necesario para continuar con nuestra lucha, que es la investigación de la historia de Carabobo, la protección de sus sitios históricos, así como la divulgación de la información”, resaltó la autoridad.
En el acto estuvieron presentes, además del presidente Enrique Mandri Llanos; el secretario, Rafael Pinto Prada; Cora Páez de Topel, bibliotecaria; Julio Centeno Rodríguez, Argenis Zuloaga y Luigi Frasatto, vocales; Domingo Alfonso Bacalao y José Manuel Riera Torres.
Durante sus palabras, Rey aseguró que el archivista tiene el deber y el derecho de hacer tareas de historiador, porque de lo contrario no podría cumplir sus tareas de modo satisfactorio, ya que los documen-tos le permiten estar al tanto del problema, pero además seguir su evolución y progreso, en fin, conocer las necesidades de los usuarios.
Eva Rey ingresó a la Academia de la Historia del estado Carabobo
Mariely Mendoza / Foto: Angélica Hidalgo
“Es un gran honor, porque siento que han reconocido los años de sacrificio y de trabajo con archivos; muchos ven los documentos como piezas dormidas y guardadas en una oficina o en un lugar, pero no se le da la importancia a la información como lo hacen los países desarrollados.
La licenciada Eva Rey fue reconocida en su trabajo e ingresada como miembro correspondiente a la Academia de la Historia de Carabobo.
(Foto: Angélica Hidalgo)
La licenciada Eva Rey, personal jubilado de la Universidad de Carabobo, ingresó como miembro correspondiente a la Academia de Historia del estado Carabobo, en un acto protocolar celebrado en la Casa de la Estrella, presidido por el doctor Enrique Mandri Llanos.
Esta trabajadora estaba adscrita a la secretaría de la Oficina del Cronista de la UC; trabajó 12 años como asistente de investigación del doctor Guillermo Mujica Sevilla, tiempo en el que sirvió como asistente y le dio la oportunidad de manejar y revisar la información sobre esta casa de estudios.
Tras escuchar por largos años los relatos de la historia de Mujica Sevilla, a Rey se le despertó el interés por indagar en los archivos de la UC, que datan de 1892 a 1904. Este trabajo arduo le sirvió para escribir el libro Historias, símbolos y distinciones de la Universidad.
Hace 25 años, Eva Rey era la directora del Archivo Central de la UC y por, este motivo, varios miembros de la Academia le comunicaron la preocupación sobre la situación histórica de los archivos de nuestra alma máter. En esas reuniones a las que asistió, el punto central fue la historia del estado. A partir de allí, hizo grandes amistades que la propusieron para su ingreso a la Academia de la Historia.
“Es un gran honor, porque siento que han reconocido los años de sacrificio y de trabajo con archivos; muchos ven los documentos como piezas dormidas y guardadas en una oficina o en un lugar, pero no se le da la importancia a la información como lo hacen los países desarrollados, quienes usan esos datos en muchos casos para no repetir errores del pasado”.
Enrique Mandri Llanos, presidente de la Academia de la Historia, manifestó su complacencia y satisfacción al incorporar a esta profesional, sobre todo porque hay pocas mujeres dentro de la institución. “Es una forma de dar a conocer la investigación a través de la renovación del personal”.
“Esta institución cuenta con personas valiosas con el estímulo necesario para continuar con nuestra lucha, que es la investigación de la historia de Carabobo, la protección de sus sitios históricos, así como la divulgación de la información”, resaltó la autoridad.
En el acto estuvieron presentes, además del presidente Enrique Mandri Llanos; el secretario, Rafael Pinto Prada; Cora Páez de Topel, bibliotecaria; Julio Centeno Rodríguez, Argenis Zuloaga y Luigi Frasatto, vocales; Domingo Alfonso Bacalao y José Manuel Riera Torres.
Durante sus palabras, Rey aseguró que el archivista tiene el deber y el derecho de hacer tareas de historiador, porque de lo contrario no podría cumplir sus tareas de modo satisfactorio, ya que los documen-tos le permiten estar al tanto del problema, pero además seguir su evolución y progreso, en fin, conocer las necesidades de los usuarios.
miércoles, 31 de agosto de 2011
Artículo del vicepresidente
Historia y Tradición
Profética Carta de Jamaica
Eumenes Fuguet Borregales (*)
Procedente de Cartagena Bolívar llegó a Kingston el 14 de mayo de 1815; pasará siete meses desterrado, casi sólo y sin recursos económicos. A Doña Gertrudis Toro le escribe: “Yo no tengo nada, lo poco que traje lo he repartido entre mis compañeros de suerte”. Uno de los pocos que le tienden la mano es el comerciante escocés Maxwell Hyslop radicado en Jamaica. De los diez mil documentos conocidos del Libertador, siete son los estelares, uno de ellos es la profética Carta de Jamaica, contestación de una misiva recibida el 29 de agosto del comerciante Henry Cullen, quien le había presentado un cuestionario. El histórico documento fue escrito el 6 de septiembre del mismo año, en el cual expone su criterio sobre la situación americana pasada y actual, y su concepto sobre el porvenir de los pueblos. El escrito presenta un definido valor sociológico, de alto contenido político, militar y visionario; el Libertador expone a la vez sus perspectivas llamadas proféticas, que se cumplirían a corto, mediano y largo plazo. Escribió: “le presentaré tan solo las ingenuas expresiones de mis pensamientos”. Visualiza la unión de países, materializado con la creación de la República de Colombia el 17 de diciembre de 1819, conocida como la Gran Colombia o Colombia La Grande. En la carta manifiesta: “Yo deseo más que otro alguno, ver formar en América la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria”. Se anticipa once años a la realización del Congreso Anfictiónico de Panamá, reunido desde el 22 de junio al 15 de julio de 1826, cuando escribe: “Ojalá algún día tengamos la fortuna de instalar en Panamá un augusto Congreso de los representantes de las repúblicas”. “De unirse la Nueva Granada con Venezuela, la capital podría ser Maracaibo o una nueva ciudad con el nombre del Padre Bartolomé de Las Casas, el filántropo sacerdote”. Explicaba que la lucha emancipadora no había logrado sus fines por la falta de recursos económicos y de ayuda exterior, especialmente de Inglaterra que se niega a enviar armas. El conflicto por lograr la independencia se transformó en una guerra civil, con marcado tinte racista; Boves había logrado convencer a los pardos, de que los verdaderos enemigos eran los blancos criollos, a quienes había que destruir para distribuirse las tierras y riquezas. Los pueblos no sentían el aprecio a la libertad y se conformaban con vivir bajo el régimen colonial. Plasmó en su documento que: los hermanos del norte, se han mantenido inmóviles espectadores en esta contienda. Los jefes enviados por los españoles solo destrozaban al pueblo; Sin duda Bolívar ratifica el infortunio de Venezuela de vivir en un estado belicoso. Provincias pequeñas como Panamá y Santa Marta y toda Centroamérica deberían ser más importantes para los españoles, pues éstas representan un gran potencial en el futuro, si esas naciones logran la independencia y un desarrollo de su economía, tienen el potencial geográfico para ser una república muy rica. Visualizaba la posibilidad de la construcción de un canal interoceánico, que conectaría el océano pacifico con el atlántico. Las islas más grandes del Caribe, son estas, en las que los españoles están más afianzados, pero acaso estas islas no quieren la independencia. No creía conveniente para Venezuela la implementación de sistemas como el federal y el monárquico, exhortaba a no caer en sistemas de anarquía totalitaria. El resto de Europa ve con asombro las acciones tomadas por España, ya que estos países poseen colonias en América, pero sin embargo, no agreden tan fuertemente a sus pueblos, no quieren perder esas colonias, pero no ocasionan tanto daño en sus pueblos. Bolívar expresaba que cuando los pueblos americanos se liberen de los españoles, será un nuevo renacer para la vida política y social de dicha república. La unión que ha mantenido la provincia de Chile y Buenos Aires ha sido vital para la batalla de independencia de ambas provincias. Exhorta a los mexicanos a no dejarse llevar por los tiranos y se refiere a Centroamérica como un territorio feliz. Culmina su reflexión con una imprecación que repetirá hasta su muerte como es la unión, porque Dios sostiene la justa causa de los americanos y les concederá la independencia. Culmina la contestación: “Tales son señor las observaciones y pensamientos que tengo el honor de someter a usted, para que las rectifique o deseche según su mérito”. La histórica Carta de Jamaica fue traducida al inglés por el general canadiense John Robertson (1767-1815), quien por cierto escribió la primera biografía que se conoce de nuestro Libertador.
Gral. de Bgda. eumenes7@gmail.com
Profética Carta de Jamaica
Eumenes Fuguet Borregales (*)
Procedente de Cartagena Bolívar llegó a Kingston el 14 de mayo de 1815; pasará siete meses desterrado, casi sólo y sin recursos económicos. A Doña Gertrudis Toro le escribe: “Yo no tengo nada, lo poco que traje lo he repartido entre mis compañeros de suerte”. Uno de los pocos que le tienden la mano es el comerciante escocés Maxwell Hyslop radicado en Jamaica. De los diez mil documentos conocidos del Libertador, siete son los estelares, uno de ellos es la profética Carta de Jamaica, contestación de una misiva recibida el 29 de agosto del comerciante Henry Cullen, quien le había presentado un cuestionario. El histórico documento fue escrito el 6 de septiembre del mismo año, en el cual expone su criterio sobre la situación americana pasada y actual, y su concepto sobre el porvenir de los pueblos. El escrito presenta un definido valor sociológico, de alto contenido político, militar y visionario; el Libertador expone a la vez sus perspectivas llamadas proféticas, que se cumplirían a corto, mediano y largo plazo. Escribió: “le presentaré tan solo las ingenuas expresiones de mis pensamientos”. Visualiza la unión de países, materializado con la creación de la República de Colombia el 17 de diciembre de 1819, conocida como la Gran Colombia o Colombia La Grande. En la carta manifiesta: “Yo deseo más que otro alguno, ver formar en América la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria”. Se anticipa once años a la realización del Congreso Anfictiónico de Panamá, reunido desde el 22 de junio al 15 de julio de 1826, cuando escribe: “Ojalá algún día tengamos la fortuna de instalar en Panamá un augusto Congreso de los representantes de las repúblicas”. “De unirse la Nueva Granada con Venezuela, la capital podría ser Maracaibo o una nueva ciudad con el nombre del Padre Bartolomé de Las Casas, el filántropo sacerdote”. Explicaba que la lucha emancipadora no había logrado sus fines por la falta de recursos económicos y de ayuda exterior, especialmente de Inglaterra que se niega a enviar armas. El conflicto por lograr la independencia se transformó en una guerra civil, con marcado tinte racista; Boves había logrado convencer a los pardos, de que los verdaderos enemigos eran los blancos criollos, a quienes había que destruir para distribuirse las tierras y riquezas. Los pueblos no sentían el aprecio a la libertad y se conformaban con vivir bajo el régimen colonial. Plasmó en su documento que: los hermanos del norte, se han mantenido inmóviles espectadores en esta contienda. Los jefes enviados por los españoles solo destrozaban al pueblo; Sin duda Bolívar ratifica el infortunio de Venezuela de vivir en un estado belicoso. Provincias pequeñas como Panamá y Santa Marta y toda Centroamérica deberían ser más importantes para los españoles, pues éstas representan un gran potencial en el futuro, si esas naciones logran la independencia y un desarrollo de su economía, tienen el potencial geográfico para ser una república muy rica. Visualizaba la posibilidad de la construcción de un canal interoceánico, que conectaría el océano pacifico con el atlántico. Las islas más grandes del Caribe, son estas, en las que los españoles están más afianzados, pero acaso estas islas no quieren la independencia. No creía conveniente para Venezuela la implementación de sistemas como el federal y el monárquico, exhortaba a no caer en sistemas de anarquía totalitaria. El resto de Europa ve con asombro las acciones tomadas por España, ya que estos países poseen colonias en América, pero sin embargo, no agreden tan fuertemente a sus pueblos, no quieren perder esas colonias, pero no ocasionan tanto daño en sus pueblos. Bolívar expresaba que cuando los pueblos americanos se liberen de los españoles, será un nuevo renacer para la vida política y social de dicha república. La unión que ha mantenido la provincia de Chile y Buenos Aires ha sido vital para la batalla de independencia de ambas provincias. Exhorta a los mexicanos a no dejarse llevar por los tiranos y se refiere a Centroamérica como un territorio feliz. Culmina su reflexión con una imprecación que repetirá hasta su muerte como es la unión, porque Dios sostiene la justa causa de los americanos y les concederá la independencia. Culmina la contestación: “Tales son señor las observaciones y pensamientos que tengo el honor de someter a usted, para que las rectifique o deseche según su mérito”. La histórica Carta de Jamaica fue traducida al inglés por el general canadiense John Robertson (1767-1815), quien por cierto escribió la primera biografía que se conoce de nuestro Libertador.
Gral. de Bgda. eumenes7@gmail.com
viernes, 26 de agosto de 2011
Columna en "El Carabobeño" de Nuestro Vicepresidente.
Historia y Tradición
La leyenda del conquistador Martin Tinajero
Eumenes Fuguet Borregales (*)
Con la finalidad de saldar deudas contraídas por el gobierno español con los Welser, banqueros alemanes, el rey Carlos V dispone una capitulación suscrita en Madrid el 27 de marzo de 1528; aceptada por Enrique Ehinger y Gerónimo Sailer. La Capitulación los autoriza: “descubrir, conquistar y poblar la vasta región que comprendía la provincia de Venezuela; los obliga fundar dos ciudades y tres fortalezas; movilizar cincuenta técnicos para las minas a conseguir todo en un plazo de dos años”. Dos gobernadores alemanes tuvo Venezuela, con el afán de conseguir las supuestas riquezas de “El Dorado”, llegarían hasta las cercanías de Bogotá: Ambrosio Alfinger Primer Gobernador y Capitán General de Venezuela, fundador de Maracaibo y Jorge Spira. Un funcionario de los Welser fue Nicolás Federmann (1505- 1542), al llegar a Coro a comienzos de mayo de 1535, es designado por Spira teniente gobernador, con la misión de expedicionar los primeros meses de 1536 hacia el occidente, para llegar hasta el Cabo de la Vela en la Guajira. En el grupo de Federmann se encontraba un joven conquistador español conocido como Martín Tinajero, nacido en la población de Écija, provincia de Sevilla de la comunidad autónoma de Andalucía, cuya patrona por cierto es la virgen del Valle, celebrada el 8 de septiembre. Martín hijo de labriegos, dedicados también a la preparación de la arcilla para elaborar tinajas, de allí la denominación de tinajero. De excelente comportamiento, colaborador en los oficios de la casa y bondadoso con sus compañeros de vecindad. La leyenda escrita por Fray Pedro de Aguado sobre Martín Tinajero informa que de adolescente en la iglesia del pueblo, escuchó: “Tu corazón está destinado a una gran leyenda”, Martín pensaba que sería un llamado al sacerdocio. Entusiasmado por los amigos dispuestos a buscar aventuras en el Nuevo Mundo y motivados por la Leyenda de El Dorado”, embarcaron hacia Coro. Martín iba en la expedición de Federmann como cocinero; el capellán era el Padre Vicente Requejada, nacido en Zaragoza. Primer Agustino en llegar a Hispano América. La expedición se dirigió en dirección Rio Hacha; el grupo sufrió las inclemencias de las lluvias, transitaron en áreas boscosas y desérticas, colmadas de plagas; en ocasiones no conseguían agua o comida; el joven Martín no soportó la travesía, falleciendo en septiembre de 1536, supuestamente en la región cercana a Bobures. Federmann continuó su periplo; luego de varios días decide regresar a Coro por la misma ruta; durante su avance notan una aroma extraña y agradable a cierta distancia donde habían dejado semi enterrado a Martín; al aproximarse notaron el aumento de la fragancia; en el espacio del pecho se encontraba una colmena de abejas; sus compañeros admirados comentaban que: “el corazón de Martín siempre era de miel”. En su pueblo se le consideraba un “soldado santo”. La muerte de este joven conquistador dio lugar a varias leyendas registradas por los cronistas de la época Fray Pedro de Aguado y Fray Pedro Simón, reseñada igualmente por el historiador José de Oviedo y Baños (1671-1738), natural de Bogotá y en tres ocasiones Alcalde de Caracas; nos dejó su importante obra “Historia de la conquista y población de la provincia venezolana”. El ilustre valenciano José Bernardo Núñez (1895-1964), primer Cronista Oficial de Caracas, ensayista y escritor de fina pluma, nos ofrece igualmente su relato de este personaje del siglo XVI. El escritor uruguayo-venezolano, reconocido cuentista Armando Quintero Laplume (1944- ), en su obra: “el corazón de Martín Tinajero, origen de una leyenda”, nos recrea de manera amplia sobre este joven personaje. Aquiles Nazoa, conocido escritor caraqueño, humorista, poeta (1920-1976), nos relata en su Credo: … Creo en el perro de Ulises y en el gato risueño de Alicia en el País de las Maravillas, en el loro de Robinson Crusoe, en los ratoncitos que tiran del carro de la Cenicienta; en Reralfiro el caballo de Rolando y en las abejas que labraron su colmena en el corazón de Martín Tinajero.
(*) Gral. de Bgda. eumenes7@gmail.com
La leyenda del conquistador Martin Tinajero
Eumenes Fuguet Borregales (*)
Con la finalidad de saldar deudas contraídas por el gobierno español con los Welser, banqueros alemanes, el rey Carlos V dispone una capitulación suscrita en Madrid el 27 de marzo de 1528; aceptada por Enrique Ehinger y Gerónimo Sailer. La Capitulación los autoriza: “descubrir, conquistar y poblar la vasta región que comprendía la provincia de Venezuela; los obliga fundar dos ciudades y tres fortalezas; movilizar cincuenta técnicos para las minas a conseguir todo en un plazo de dos años”. Dos gobernadores alemanes tuvo Venezuela, con el afán de conseguir las supuestas riquezas de “El Dorado”, llegarían hasta las cercanías de Bogotá: Ambrosio Alfinger Primer Gobernador y Capitán General de Venezuela, fundador de Maracaibo y Jorge Spira. Un funcionario de los Welser fue Nicolás Federmann (1505- 1542), al llegar a Coro a comienzos de mayo de 1535, es designado por Spira teniente gobernador, con la misión de expedicionar los primeros meses de 1536 hacia el occidente, para llegar hasta el Cabo de la Vela en la Guajira. En el grupo de Federmann se encontraba un joven conquistador español conocido como Martín Tinajero, nacido en la población de Écija, provincia de Sevilla de la comunidad autónoma de Andalucía, cuya patrona por cierto es la virgen del Valle, celebrada el 8 de septiembre. Martín hijo de labriegos, dedicados también a la preparación de la arcilla para elaborar tinajas, de allí la denominación de tinajero. De excelente comportamiento, colaborador en los oficios de la casa y bondadoso con sus compañeros de vecindad. La leyenda escrita por Fray Pedro de Aguado sobre Martín Tinajero informa que de adolescente en la iglesia del pueblo, escuchó: “Tu corazón está destinado a una gran leyenda”, Martín pensaba que sería un llamado al sacerdocio. Entusiasmado por los amigos dispuestos a buscar aventuras en el Nuevo Mundo y motivados por la Leyenda de El Dorado”, embarcaron hacia Coro. Martín iba en la expedición de Federmann como cocinero; el capellán era el Padre Vicente Requejada, nacido en Zaragoza. Primer Agustino en llegar a Hispano América. La expedición se dirigió en dirección Rio Hacha; el grupo sufrió las inclemencias de las lluvias, transitaron en áreas boscosas y desérticas, colmadas de plagas; en ocasiones no conseguían agua o comida; el joven Martín no soportó la travesía, falleciendo en septiembre de 1536, supuestamente en la región cercana a Bobures. Federmann continuó su periplo; luego de varios días decide regresar a Coro por la misma ruta; durante su avance notan una aroma extraña y agradable a cierta distancia donde habían dejado semi enterrado a Martín; al aproximarse notaron el aumento de la fragancia; en el espacio del pecho se encontraba una colmena de abejas; sus compañeros admirados comentaban que: “el corazón de Martín siempre era de miel”. En su pueblo se le consideraba un “soldado santo”. La muerte de este joven conquistador dio lugar a varias leyendas registradas por los cronistas de la época Fray Pedro de Aguado y Fray Pedro Simón, reseñada igualmente por el historiador José de Oviedo y Baños (1671-1738), natural de Bogotá y en tres ocasiones Alcalde de Caracas; nos dejó su importante obra “Historia de la conquista y población de la provincia venezolana”. El ilustre valenciano José Bernardo Núñez (1895-1964), primer Cronista Oficial de Caracas, ensayista y escritor de fina pluma, nos ofrece igualmente su relato de este personaje del siglo XVI. El escritor uruguayo-venezolano, reconocido cuentista Armando Quintero Laplume (1944- ), en su obra: “el corazón de Martín Tinajero, origen de una leyenda”, nos recrea de manera amplia sobre este joven personaje. Aquiles Nazoa, conocido escritor caraqueño, humorista, poeta (1920-1976), nos relata en su Credo: … Creo en el perro de Ulises y en el gato risueño de Alicia en el País de las Maravillas, en el loro de Robinson Crusoe, en los ratoncitos que tiran del carro de la Cenicienta; en Reralfiro el caballo de Rolando y en las abejas que labraron su colmena en el corazón de Martín Tinajero.
(*) Gral. de Bgda. eumenes7@gmail.com
Ante la muerte de Don Helí Saúl Pérez
Valencia
10-04 |
Individuo de número de la Academia de la Historia
Sepultados este sábado restos del escritor Helisaúl Pérez
Valencia, abril 9 (Silmari Rivas Rubin).- Falleció, a los 84 años de edad, el escritor trujillano Helisaúl Pérez, individuo de número de la Academia de la Historia del estado Carabobo, cuyos restos fueron sepultados este sábado en el cementerio Jardines del Recuerdo.
Enrique Mandri Llanos, vicepresidente de la Academia de la Historia del estado Carabobo, destacó que Pérez fue por muchos años profesor del Instituto Nacional de Capacitación y Educación (Ince) y trabajó en la parte de literatura en la Universidad Rómulo Gallegos, durante los inicios de esta casa de estudios superiores.
-Fue un hombre muy católico, como buen ex alumno salesiano y era viudo de Amalia Martínez. Tenía tres hijos: Una hembra y tres varones, todos ellos profesionales.
Helisaúl -destacó Mandri- escribió muchos libros e incluso están por publicarle otro: "Lamentablemente no llegó a verlo". Entre algunos títulos, el vicepresidente de la Academia de la Historia recordó: "Galería de Ilustres Guariqueños", que es de biografías; "Lejanas Riveras", de crónicas; y "Desde la Cresta de la Montaña".
Asimismo, mantuvo por muchos años una columna en El Carabobeño. "Fue un hombre muy completo, recto, de una gran palabra, buen padre, esposo, amigo, muy serio", acotó Mandri, quien manifestó tenerle un inmenso cariño a Pérez, con quien sostuvo un sólida amistad a pesar de la diferencia de edad. "Todas las cosas las hizo bien, como hombre serio".
Una representación de la Academia de la Historia formó parte de la guardia de honor del féretro, este mismo martes, en la capilla Velatorio "Santa Rosa", donde también estuvieron presentes personajes del mundo académico y universitario, amigos y familiares de Helisaúl Pérez.
Según lo comentado por el historiador Enrique Mandri, el escritor trujillano tenía varios años retirado de la actividad diaria de la academia, por motivos de salud y debido a su avanzada edad.
10-04 |
Individuo de número de la Academia de la Historia
Sepultados este sábado restos del escritor Helisaúl Pérez
Valencia, abril 9 (Silmari Rivas Rubin).- Falleció, a los 84 años de edad, el escritor trujillano Helisaúl Pérez, individuo de número de la Academia de la Historia del estado Carabobo, cuyos restos fueron sepultados este sábado en el cementerio Jardines del Recuerdo.
Enrique Mandri Llanos, vicepresidente de la Academia de la Historia del estado Carabobo, destacó que Pérez fue por muchos años profesor del Instituto Nacional de Capacitación y Educación (Ince) y trabajó en la parte de literatura en la Universidad Rómulo Gallegos, durante los inicios de esta casa de estudios superiores.
-Fue un hombre muy católico, como buen ex alumno salesiano y era viudo de Amalia Martínez. Tenía tres hijos: Una hembra y tres varones, todos ellos profesionales.
Helisaúl -destacó Mandri- escribió muchos libros e incluso están por publicarle otro: "Lamentablemente no llegó a verlo". Entre algunos títulos, el vicepresidente de la Academia de la Historia recordó: "Galería de Ilustres Guariqueños", que es de biografías; "Lejanas Riveras", de crónicas; y "Desde la Cresta de la Montaña".
Asimismo, mantuvo por muchos años una columna en El Carabobeño. "Fue un hombre muy completo, recto, de una gran palabra, buen padre, esposo, amigo, muy serio", acotó Mandri, quien manifestó tenerle un inmenso cariño a Pérez, con quien sostuvo un sólida amistad a pesar de la diferencia de edad. "Todas las cosas las hizo bien, como hombre serio".
Una representación de la Academia de la Historia formó parte de la guardia de honor del féretro, este mismo martes, en la capilla Velatorio "Santa Rosa", donde también estuvieron presentes personajes del mundo académico y universitario, amigos y familiares de Helisaúl Pérez.
Según lo comentado por el historiador Enrique Mandri, el escritor trujillano tenía varios años retirado de la actividad diaria de la academia, por motivos de salud y debido a su avanzada edad.
miércoles, 24 de agosto de 2011
SUCESIÓN DE ACADÉMICOS
"A" Luis Eduardo Henríquez - Jorge Urosa Savino.
"B" Adolfo Blonval López - Marco Tulio Mérida Fuentes - José Alfredo Sabatino Pizzolante
"C" Fabián de Jesús Díaz - Oswaldo Feo Caballero
"Ch" Luis Rafael García
"D" Alfondo Marín - Guillermo Mujica Sevilla
"E" Torcuato Manzo Núñez - Andrés Bertrand Perdomo
"F" Felipe Herrera Vial - Juan Correa González
"G" Asdrubal González Servén
"H" Carlos Vicci Oberto - Fernando Castillo Orduz - Luigi Frasssato Cambursano
"I" Enriqueta Peñalver Gómez - Ricardo Alfonso Inojosa
"J" Francisco Morales Urbano - Ignacio Bellera Arocha - María Cora Páez Caprles de Topel
"K" Fritz Kûper
"L" Miguel Elías Dao - Rafael Agustín Pinto Prada
"LL" Cesar Esteves Pérez
"M" Antonio Oswaldo Marvez Sosa - Efraín Inaudy Bolívar
"N" Alfonso Betancourt
"Ñ" Nestor Torres Pérez - Armando Martínez
"O" Luis Cubillán Fonseca
"P" Luis Vázquez Quiroz - Eduardo Arroyo Álvarez - Heli Saul Pérez (+)
"Q" Luisa Galíndez - Mary Acuña Parra
"R" Luis Rafael Medina Ortega - Francisco J. Ávila - Argenis Zuluaga
"S" Francisco Ramón Velázquez - José Rafael Clavo López - Eumenes Fuguet Borregales
"T" Juan Ricardo López Ponce - Alejandro Divo - Julio Centeno Rodríguez
"U" Virginia Pérez Linares (+)
"V" José Ramón López Gómez
"W" José Manuel Riera Torres
"X" Miguel Flores Sedek
"Y" Victor Sierra - Enrique José Alejandro Mandry Llanos
"Z" Raúl Villaroel - Domingo Alfonso Bacalao Octavio
"B" Adolfo Blonval López - Marco Tulio Mérida Fuentes - José Alfredo Sabatino Pizzolante
"C" Fabián de Jesús Díaz - Oswaldo Feo Caballero
"Ch" Luis Rafael García
"D" Alfondo Marín - Guillermo Mujica Sevilla
"E" Torcuato Manzo Núñez - Andrés Bertrand Perdomo
"F" Felipe Herrera Vial - Juan Correa González
"G" Asdrubal González Servén
"H" Carlos Vicci Oberto - Fernando Castillo Orduz - Luigi Frasssato Cambursano
"I" Enriqueta Peñalver Gómez - Ricardo Alfonso Inojosa
"J" Francisco Morales Urbano - Ignacio Bellera Arocha - María Cora Páez Caprles de Topel
"K" Fritz Kûper
"L" Miguel Elías Dao - Rafael Agustín Pinto Prada
"LL" Cesar Esteves Pérez
"M" Antonio Oswaldo Marvez Sosa - Efraín Inaudy Bolívar
"N" Alfonso Betancourt
"Ñ" Nestor Torres Pérez - Armando Martínez
"O" Luis Cubillán Fonseca
"P" Luis Vázquez Quiroz - Eduardo Arroyo Álvarez - Heli Saul Pérez (+)
"Q" Luisa Galíndez - Mary Acuña Parra
"R" Luis Rafael Medina Ortega - Francisco J. Ávila - Argenis Zuluaga
"S" Francisco Ramón Velázquez - José Rafael Clavo López - Eumenes Fuguet Borregales
"T" Juan Ricardo López Ponce - Alejandro Divo - Julio Centeno Rodríguez
"U" Virginia Pérez Linares (+)
"V" José Ramón López Gómez
"W" José Manuel Riera Torres
"X" Miguel Flores Sedek
"Y" Victor Sierra - Enrique José Alejandro Mandry Llanos
"Z" Raúl Villaroel - Domingo Alfonso Bacalao Octavio
Suscribirse a:
Entradas (Atom)